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La piel es el órgano más grande del cuerpo y el tacto el único sentido plenamente desarrollado cuando nuestro bebé nace. Sin embargo, también es un órgano tremendamente delicado que necesita cuidados específicos desde el nacimiento. Para poder cuidar de la piel de nuestro bebé adecuadamente, lo primero es identificar qué tipo de piel tiene. Te enseñamos a hacerlo y te explicamos cómo cuidar específicamente la piel de tu bebé según sus características.

Cómo saber qué tipo de piel tiene mi bebé

Aunque la piel de nuestro bebé sea en apariencia bonita y perfecta, es enormemente frágil durante sus primeros años de vida y no desempeña plenamente su función de protección debido a que la barrera cutánea, que preserva la piel de las agresiones externas, es inmadura entre los 0 y 2 años.

En este periodo aún no es capaz de mantener por sí misma un buen nivel de hidratación que garantice el buen funcionamiento de sus células. Para ayudar a nuestro bebé a construir la barrera cutánea es importante proteger su piel hidratándola a diario con productos concebidos para la piel del bebé desde el nacimiento, como las gamas específicas para cada tipo de piel de Mustela, formuladas con diferentes ingredientes de origen natural.

Y es que la piel de los recién nacidos, como la nuestra, no es siempre igual. Los bebés nacen con distintos tipos de piel y cada una requiere un cuidado diferente. Si tienes dudas, no te preocupes: podemos identificarlas rápidamente contestando a un sencillo test. Además, diferenciarlas es muy sencillo:

  • Piel normal: flexible, suave y sin imperfecciones visibles.
  • Piel seca: áspera y con un poco de descamación de vez en cuando.
  • Piel sensible: se enrojece con facilidad y puede irritarse fácilmente.
  • Piel atópica: es extremadamente seca, con periodos de picor intenso y placas rojas localizadas.

Hidratar la piel de nuestro bebé desde su nacimiento es ofrecerle salud y protección, ayudándole a construir la barrera cutánea que le permitirá protegerse de los agentes externos y a preservarla a lo largo de su vida.

Cualquier tipo de piel necesita atención y cuidado diario. Sin embargo, los productos que utilicemos han de ser específicos para cada una, lo mismo que las rutinas. Asimismo, también es compartir con él un momento diario de atención y ternura, complicidad y sensorialidad, esencial para su bienestar y para su desarrollo.

Un cuidado específico para cada tipo de piel

Yo quiero mi cuidado especial” es uno de los compromisos clave del trabajo de Mustela, orientado concretamente a diseñar, apoyándose en su experiencia de más de 60 años de investigación dermatológica, gamas de productos específicos para cada tipo de piel del bebé, ya sea normal, seca, muy sensible o atópica, incluso en el caso de bebés que han pasado por unidades de neonatología.

Cuando el bebé tiene la piel normal, para preservar su salud es conveniente que los baños sean cortitos y utilicemos en ellos productos sin componentes químicos que puedan dañarla. Asimismo, una sencilla rutina de hidratación diaria con productos específicos nos ayuda a proteger su capital celular.

La línea de productos de Mustela para piel normal aporta a los bebés toda la hidratación y protección diaria que necesitan mediante nuevas fórmulas más naturales, enriquecidas con un nuevo activo exclusivo: el perséose de aguacate, un activo biomimético patentado que acompaña el desarrollo de la barrera cutánea y protege la riqueza celular de la piel de nuestro bebé.

Los bebés también pueden tener la piel seca, igual que los adultos. De hecho, debido a que su piel es más delicada, es mucho más susceptible que la nuestra a padecer sequedad. En este caso el frío, el calor, la sal del mar, el cloro del agua, el aire acondicionado y la calefacción pueden disminuir su humedad natural y resecar aún más su piel. También es conveniente que los baños no excedan los 10 minutos.

Además, este tipo de pieles necesita un plus de hidratación. La gama de Mustela para piel seca le proporciona a diario la nutrición y protección que este tipo de piel necesita con ingredientes de origen natural, como la cera de abeja, que nutre profundamente la epidermis y protege el film hidrolipídico.

La piel sensible es mucho más reactiva y proclive a presentar rojeces, tirantez, picores, sensación de ardor e irritaciones. Los factores externos como el clima o la contaminación la afectan mucho más, y es conveniente cubrirla solo con ropa de algodón suave y transpirable.

En este caso es conveniente usar los baños solo en días alternos y evitar productos agresivos y con perfumes, incluso en los ambientadores y suavizantes para la ropa. También es necesario prestar especial cuidado y atención a las áreas más sensibles de su piel, como la zona del pañal.

Para su correcta higiene, hidratación, confort y protección la línea de Mustela para pieles muy sensibles les ofrece la primera gama completa sin perfume formulada con un complejo de activos naturales, como la schizandra. Se trata de productos de texturas ultraligeras y efecto segunda piel, que hidratan y protegen la barrera cutánea, alivian y contribuyen a limitar los signos de la reactividad de la piel.

Por último, la piel atópica es la más delicada y vulnerable de todas. Para ella se recomienda la ducha en vez del baño, en días alternos y de duración breve, siendo preferible lavar con la mano que frotar con esponja. También se deben evitar los cambios bruscos de temperatura y utilizar productos de higiene adecuados, ya que la mayoría de jabones convencionales arrastran la capa protectora de la piel, favoreciendo la sequedad y el picor.

Los productos para la higiene diaria deben tener capacidad hidratante y protectora de la piel, de forma que no resulten abrasivos. Tras salir del baño la piel debe secarse con cuidado, dando pequeños toques, evitando frotar con la toalla.

Después del secado iniciaremos la rutina de la hidratación utilizando cremas hidratantes y emolientes especialmente formuladas y que no contengan sustancias irritantes. Los productos Mustela para piel atópica proporcionan a diario la relipidización, alivio y protección que precisan este tipo de pieles gracias a su formulación con oleodestilado de girasol, que reabastece y alivia la piel muy seca con tendencia atópica o con eczemas.

Además, para minimizar el riesgo de reacciones alérgicas, se realizan más de 450 mediciones y test en cada producto antes de su comercialización para garantizar su calidad, seguridad y eficacia. Y es que los compromisos Mustela también incluyen el cuidado para minimizar el impacto medioambiental, conseguir que los padres resuelvan dudas con consejos personalizados y asesoramiento de expertos, y la prioridad por lo natural.

Ingredientes de origen natural

Mustela utiliza ingredientes seguros y activos naturales obtenidos de manera responsable, dando prioridad a los ingredientes de origen natural en su formulación, donde tienen una presencia del 95% en la gama bebé-niño y del 98% en los productos para la piel muy sensible o en los productos para el cambio de pañal.

Mención especial merece el perséose de aguacate, un activo natural patentado, biomimético, que hidrata y contribuye al desarrollo de la barrera cutánea del bebé. Los activos biomiméticos son activos de origen natural que tienen la capacidad de actuar en perfecta afinidad con la piel del bebé, por lo que su eficacia y su tolerancia son máximas.

Por todos estos motivos Mustela, que siempre se ha caracterizado por dar prioridad a los ingredientes procedentes del reino vegetal como elementos principales en sus recetas cosméticas, ha elegido el aguacate para preservar el capital celular de los bebés y su piel.

Imágenes | iStock / batuhan toker / comzeal | Unplash / Filip M. Roz | Mustela